miércoles, 20 de febrero de 2013

Línea del tiempo

Aproximadamente la cultura Olmeca comenzó en el año 1200 a.c. y tuvo sus finales al año 200 a.c.


Image and video hosting by TinyPic

Lugar de ubicación

Lugar de ubicación La presencia olmeca se certifica en México (costa del Golfo, costa del Pacífico y altiplano central), principalmente en la zona costera del Golfo de México entre los ríos Papaloapan y Grijalva, pero también en lugares como Chalcatzingo (Morelos), Teopantecuanitlán (Guerrero). Más allá de las fronteras mexicanas, vestigios de una presencia olmeca se encuentran en Guatemala (Takalik Abaj), Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua.


Image and video hosting by TinyPic

Arquitectura Olmeca

ARQUITECTURA

 Un edificio típico Olmeca consistía de una construcción de materiales perecederos: postes de madera, paredes de carrizo repelladas con lodo, techos de palma y pisos de tierra apisonada, cono sin una subestructura. Las subestructuras o basamentos eran de tierra compactada, ya sea arcillas o arenas de origen local. En algunos casos, se utilizaron piedras como recubrimiento, y para la fabricación de los monolitos esculpidos y las "columnas basálticas". Las subestructuras pueden tener forma piramidal o pueden ser plataformas de planta rectangular. 

 Es difícil conocer la traza arquitectónica de los asentamientos prehispánicos correspondientes a los períodos más tempranos de Mesoamrica, ya que en la mayoría están cubiertos por ocupaciones posteriores. El caso de la antigua ciudad de la Venta es único, puesto que conserva el trazo arquitectónico original: nunca tuvo una ocupación posterior a lo que se considera su auge Olmeca. 

 LA VENTA 

 El centro ceremonial fue erigido en la parte baja y seca de una isla rodeada de pantanos, cerca del río Tonalá. Los monumentos están colocados de acuerdo con una planificación rigurosa sobre un eje norte-sur, al centro del cual los Olmecas hicieron grandes ofrendas y los famosos pisos de mosaicos que representan caras de jaguare. 

 Estos mosaicos nunca fueron visibles y estaban obviamente recubiertos, acentuando con ellos el carácter mágico-religioso y ritual de la ofrenda. El centro ceremonial esta formado por un conjunto de pirámides y plataformas de adobe rellenas de barro de color, pues la piedra no era accesible en el área, como ya se ha señalado. Se piensa que este barro de diferentes tonalidades también fue traído de tierra adentro, lo cual subraya, con el acarreo de la piedra, la gran disponibilidad de fuerza de trabajo.

ESTRATIFICACION SOCIAL

ESTRATIFICACION SOCIAL 

Inicialmente los grupos Olmecas contaron con chamanes o magos, los cuales eran los dirigentes de la sociedad por sus poderes mágicos o sobrenaturales, habiendo al parecer, clanes totémicos, con el jaguar como Nahual predilecto. Posteriormente surgen los centros ceremoniales y la casta de magos se va transformando en una clase sacerdotal, adquiriendo mayor poder y un control casi absoluto sobre las artesanías y el comercio. 

 La existencia de centros ceremoniales como los de la Venta, San Lorenzo, etc., implican un alto grado de organización social, conocimientos de ingeniería y construcción, tecnología desarrollada, excedentes económicos para el mantenimiento de una población no productora de alimentos, artesanos, sirvientes, comerciantes, sacerdotes, etc.; o sea que la sociedad residente en ellos, estaba fuertemente estratificada.

Por eso se supone que en los centros Olmecas habían grupos de sacerdotes residentes que gobernaban; sacerdotes dedicados al culto; sirvientes de la clase dirigente; canteros y albañiles; comerciantes que procuraban las materias primas para los objetos de lujo; tejedores de textiles y fabricantes de cestas y petates; lapidarios y talladores de objetos santuarios; escultores, carpinteros, ceramistas, agricultores, cazadores, etc., o sea una numerosa población con funciones diversificadas, bajo la dirección de una casta sacerdotal, tanbien con funciones diversas. 

Así, los Olmecas pasaron de una sociedad aldeana o rural, con magos o hechiceros dirigentes del grupo, a una sociedad fuertemente estratificada, en la cual los sabios astrólogos y sacerdotes ocupaban el primer lugar, superpuestos a los artesanos, comerciantes, artistas etc., y en último lugar los campesinos y sirvientes.

Al parecer, para el sostenimiento de los centros ceremoniales se contaba con el esfuerzo de la población agrícola, tanto local como vecina, la cual debió de estar sujeta a cierta tributación, no siendo improbable que hubiera también un sistema de tareas, para la construcción de los edificios y los templos, lo mismo que para el acarreo de la materia prima.

Creencias religiosas

Creencias religiosas 

El arte olmeca debe haber sido la cultura madre más importante, sino la única, del desarrollo de la civilización de Mesoamérica. Es obviamente el producto de un tipo de sociedad urbana, de una aristocracia intelectual formada probablemente por dirigentes místico-religiosos, brujos o hechiceros que predecían el tiempo por su conocimiento de la astrología y por el uso de una forma primitiva de calendario. Por esta razón introdujeron el culto a deidades de la lluvia, del cielo y de la tierra y, junto con ello, una forma de teocracia incipiente con lo que dominaron a una enorme población de siervos campesinos, los pueblos de las culturas preclásicas, sistema que prevaleció hasta muy tarde en toda Mesoamérica y que reemplazó al sistema simple de comunidad de las aldeas campesinas autóctonas.

Es difícil por no decir imposible, reconstruir la religión de los olmecas, el argumento es objeto de un amplio debate entre estudiosos, los cuales coinciden ampliamente solo en un punto: en considerar al jaguar como el símbolo principal de la religión olmeca. Covarrubias por ejemplo lanza la hipótesis de que el jaguar representa a antecesores totémicos de espíritus de la naturaleza mientras Coe sugiere que éste era la expresión de la línea real olmeca descendiente de una mítica raza de hombres-jaguar. Los olmecas consideraban al jaguar sea como si animal totémico principal, sea sinónimo de la madre tierra y que lo vincularon al hombre a través del culto a los recién nacidos, preocupados, de éste modo, por explicar los misterios de la fecundidad y del nacimiento. Por otra parte, en su simbología, también estaba presente la serpiente acuática como símbolo del agua terrestre. De la fusión de ambos animales nació un monstruo sobrenatural en forma de serpiente-jaguar, que se volvió expresión del agua fertilizante que fecundaba la tierra, de la cual nacía la vegetación y el alimento del hombre, es decir, el maíz que era la propia vida. Y de este modo, el animal totémico y la serpiente adquirieron una forma divina que explicaba los misterios de la fecundidad y del nacimiento de los seres humanos. Al igual que en la mayoría de los pueblos mesoamericanos, la religión influyó en todos los aspectos de la vida diaria del teotihuacano. Como parte de sus necesidades, las deidades se manifiestan en función de éstas. La religión se presenta como un todo organizado y el sacerdote es el intermediario entre los hombres y los dioses. Es así como los dioses mismos o sus atributos se nos presentan obsesivamente a través del mural y de la escultura, ya sea ésta en cerámica o en piedra. Tlaloc, el dios del agua y de todo lo relacionado con la agricultura, es el que se encuentra mayor número de veces representado. La serpiente se le identifica con el miembro masculino como símbolo de fertilidad. La coa, que penetra en la tierra para que la semilla sea depositada, juega el papel de miembro masculino. La misma palabra coa y coatl no es más que una misma para diferentes cosas. Tlaloc englobaba en sí a la serpiente, el ave y al jaguar. La primera, como símbolo de fertilidad; la segunda, como nube portadora de agua. El jaguar, posiblemente, se relacionaba por el rugido o trueno que preside a la lluvia. Tlaloc, en Teotihuacan obedece a la primera necesidad; si no hay agua, no hay vida. Por otro lado, tenemos la representación de algunos ritos relacionados en la mayoría de las veces de la lluvia, la fertilidad, etc.… como primer ejemplo de representaciones artísticas baste citar el mural hallado en el patio oeste del Quetzalpapalotl, en donde tenemos a un jaguar que toca un caracol, tratando de atraer la lluvia, ya que el mural está presidido por el dios Tlaloc. Saville fue el primero en señalar que "las figuras de cara de jaguar y la cara de niño pertenecen a un mismo estilo artístico…. Que ese estilo no corresponde al de los aztecas, toltecas, zapotecas, totonacos y mayas [o sea: a las otras culturas mesoamericanas de los Periodos Clásico, Postclásico]… que los olmecas históricos que se dispersaron por el sur de Veracruz fueron famosos por su trabajo en jade y en turquesa… y que la posición geográfica de esas gentes coincidía aproximadamente con la distribución de las esculturas de la cara de jaguar y cara de niño". Al estilo olmeca cabe agregar que también están incluidas las pequeñas esculturas en piedras semipreciosas y a tallas monumentales, el tigre o jaguar como motivo básico, seres humanos con bocas de jaguares, relieves en rocas, cabezas colosales, altares monolíticos, cajas de piedra, etc. Además, el estilo artístico estaba conectado, lejana pero evidentemente, con el arte teotihuacano más antiguo, con el estilo llamado totonaco, con las formas más viejas del arte maya y con los objetos zapotecas, los cuales mientras más antiguos, tendían a ser más olmecas, de modo que bien podría ser considerada esta cultura como la madre de las mencionadas y la más importante, si no la única, del desarrollo de la civilización en Mesoamérica.

Manifestaciones artísticas y culturales:

El arte olmeca es poderoso y simple, magistral y original. Es imponente pero libre del complicado simbolismo y del espíritu barroco de las culturas clásicas. Es muy significativo el hecho de que los rasgos característicos “olmecas” sufren una transformación, y que más tarde desaparecen del período de transición entre las culturas pre clásicas y clásicas, y que el arte “olmeca” o tiene nada del espíritu, es estilo y los temas de los estilos posteriores de Mesoamérica: el preciosismo extravagante de los estilos mayas y del Tajín, con sus complicados diseños de meandros y sus penachos de plumas de quetzal; el arte ordenado y formalista de Teotihuacan clásico, o la severidad bárbara o necrofílica del arte tolteca y azteca.

Se atribuye la mayoría de los adelantos técnicos, artísticos y socioreligiosos que ocurrieron durante esta época de transición.

*Calendario ritual.
*Sistema numérico vigesmal
*Escritura glífica
*Pirámides como basamentos de los templos.

Pintura

En el caso de la pintura, hay un ritmo y equilibrio. Por ejemplo, la pared de un cuarto tiene como parte central la puerta de acceso. Los murales que van a ambos lados de la puerta tienen el mismo motivo la simetría axial se da con los motivos pictóricos representados tanto de un lado como del otro y por lo general convergiendo hacia la puerta. En otras locaciones de la ciudad, descubrimos que las representaciones pictóricas están acordes con el espacio en que se encuentran. Así, por ejemplo, en la calle de los Muertos, existen murales de gran tamaño, que están en concordancia con el amplio espacio de la calle.}

Escultura

La escultura teotihuacana en piedra podemos dividirla en dos grandes grupos: aquella que está integrada a la arquitectura y que, por lo general, es de dimensiones mayores, y la escultura menor, entre la que tenemos máscaras, algunas representaciones de Huetéotl, animales, etc.

Los olmecas Teocráticos desarrollaron la escultura en bulto y la escultura en alto y bajo relieve, combinando a menudo las dos técnicas. Mediante la primera obtuvieron cabezas colosales, altares monolíticos con sacerdotes emergiendo de las entrañas de la Tierra, cajas o sarcófagos, figuras de sacerdotes con máscaras del dios jaguar, personajes o figuras humanas sentadas o de pie, esculturas humanas con espiga (para clavarse en el suelo) y figuras zoomorfas con jaguares sedentes, hachas petaloides y con la efigie.

Saville fue el primero en señalar que "las figuras de cara de jaguar y la cara de niño pertenecen a un mismo estilo artístico…. Que es estilo no corresponde al de los aztecas, toltecas, zapotecas, totonacos y mayas [o sea: a las otras culturas mesoamericanas de los Periodos Clásico Postclásico]… que los olmecas históricos que se dispersaron por el sur de Veracruz fueron famosos por su trabajo en jade y en turquesa… y que la posición geográfica de esas gentes coincidía aproximadamente con la distribución de las esculturas de la cara de jaguar y cara de niño". Al estilo olmeca cabe agregar que también están incluidas las pequeñas esculturas en piedras semipreciosas y a tallas monumentales, el tigre o jaguar como motivo básico, seres humanos con bocas de jaguares, relieves en rocas, cabezas colosales, altares monolíticos, cajas de piedra, etc. Además, el estilo del dios jaguar, además de otras obras extraordinarias por su perfección en el acabado y dentro de una tradición o escuela de gran vigor. Obras que pueden ser citadas como las de los hombres-jaguar sentados que parecen llevar una máscara felina sobre el rostro. Así, el Monumento 10 de San Lorenzo representa a una figura humano-felina sentada, que agarra arcos o medias rodelas planas (llamadas manoplas por algunos), símbolos de la jerarquía del personaje.

Cerámica

En la cerámica también se llegó a niveles de gran calidad. Independientemente del uso de la misma, no cabe duda que muchas piezas alcanzaron un nivel de excelencia. Algunas se decoraron con colores. Esta pintura sobre cerámica nos muestra una fineza y un trozo impresionante, que nos habla de la calidad que llegó a desarrollar el artista teotihuacano. Hay una producción variada en cuanto a su forma y función. Una forma característica es la de los floreros de cuerpo globular y cuello estrecho, platos con pequeños soportes llamados soportes-botón, también hay vasijas que están fabricadas con barro anaranjado más conocido como "anaranjado delgado", del que le sobresalen los tazones con base anular.

El barro fue un material predilecto para el desarrollo estético, formándose desde entonces los conceptos tradicionales que caracterizan el arte olmeca; y, así, las estatuillas modeladas en arcilla son como esculturas menores, concebidas en sus proporciones anatómicas.

Todo lo anteriormente citado da una idea de la creciente complejidad del culto al jaguar: animal temido, ancestro totémico y dios de la tierra. La elaboración sacerdotal crea y recrea en torno al dios los conceptos que se traducen en nuevas representaciones artísticas, aunque correspondientes a aspectos de la misma deidad. A veces también resulta difícil distinguir si una figura representaba a un hombre disfrazado de jaguar o a un jaguar en proceso de llegar a ser hombre. Además el jaguar era el símbolo de las fuerzas sobrenaturales, no un simple animal, sino un ancestro y un dios.

El arte olmeca se distingue por la simplicidad y el realismo de sus formas, por sus concepciones vigorosas y originales y por la presencia de un espíritu felino que constituye su elemento base. Esta obsesión por el jaguar, dictada por motivaciones mágico-religiosas, se nota en todas las manifestaciones estéticas, lo mismo en la cerámica que en la piedra. Una peculiaridad del arte olmeca es su simplicidad.

El estilo se centra en representaciones antropomorfas de jaguares, para lo cual se utilizan algunas formas básicas y se adopta una misma convención artística, en la que se articulan algunos módulos.
El dios jaguar pudo, por tanto, desdoblarse en deidades de la tierra, la fertilidad, la vegetación y el maíz, mientras que la serpiente de cascabel y las serpientes-pájaro comenzaron a simbolizar la lluvia o agua celeste.

Si bien es poco lo que se sabía de la cerámica, de la religión o de la sociedad olmeca, ya que el tema principal tratado hasta entonces había sido fundamentalmente la escultura. Así además de la escultura fue conociéndose la estratigrafía de algunos lugares de la costa, de modo que se empezó a colocar a la cultura olmeca en una época anterior al Período Clásico.


Cabeza Olmeca