miércoles, 20 de febrero de 2013

Creencias religiosas

Creencias religiosas 

El arte olmeca debe haber sido la cultura madre más importante, sino la única, del desarrollo de la civilización de Mesoamérica. Es obviamente el producto de un tipo de sociedad urbana, de una aristocracia intelectual formada probablemente por dirigentes místico-religiosos, brujos o hechiceros que predecían el tiempo por su conocimiento de la astrología y por el uso de una forma primitiva de calendario. Por esta razón introdujeron el culto a deidades de la lluvia, del cielo y de la tierra y, junto con ello, una forma de teocracia incipiente con lo que dominaron a una enorme población de siervos campesinos, los pueblos de las culturas preclásicas, sistema que prevaleció hasta muy tarde en toda Mesoamérica y que reemplazó al sistema simple de comunidad de las aldeas campesinas autóctonas.

Es difícil por no decir imposible, reconstruir la religión de los olmecas, el argumento es objeto de un amplio debate entre estudiosos, los cuales coinciden ampliamente solo en un punto: en considerar al jaguar como el símbolo principal de la religión olmeca. Covarrubias por ejemplo lanza la hipótesis de que el jaguar representa a antecesores totémicos de espíritus de la naturaleza mientras Coe sugiere que éste era la expresión de la línea real olmeca descendiente de una mítica raza de hombres-jaguar. Los olmecas consideraban al jaguar sea como si animal totémico principal, sea sinónimo de la madre tierra y que lo vincularon al hombre a través del culto a los recién nacidos, preocupados, de éste modo, por explicar los misterios de la fecundidad y del nacimiento. Por otra parte, en su simbología, también estaba presente la serpiente acuática como símbolo del agua terrestre. De la fusión de ambos animales nació un monstruo sobrenatural en forma de serpiente-jaguar, que se volvió expresión del agua fertilizante que fecundaba la tierra, de la cual nacía la vegetación y el alimento del hombre, es decir, el maíz que era la propia vida. Y de este modo, el animal totémico y la serpiente adquirieron una forma divina que explicaba los misterios de la fecundidad y del nacimiento de los seres humanos. Al igual que en la mayoría de los pueblos mesoamericanos, la religión influyó en todos los aspectos de la vida diaria del teotihuacano. Como parte de sus necesidades, las deidades se manifiestan en función de éstas. La religión se presenta como un todo organizado y el sacerdote es el intermediario entre los hombres y los dioses. Es así como los dioses mismos o sus atributos se nos presentan obsesivamente a través del mural y de la escultura, ya sea ésta en cerámica o en piedra. Tlaloc, el dios del agua y de todo lo relacionado con la agricultura, es el que se encuentra mayor número de veces representado. La serpiente se le identifica con el miembro masculino como símbolo de fertilidad. La coa, que penetra en la tierra para que la semilla sea depositada, juega el papel de miembro masculino. La misma palabra coa y coatl no es más que una misma para diferentes cosas. Tlaloc englobaba en sí a la serpiente, el ave y al jaguar. La primera, como símbolo de fertilidad; la segunda, como nube portadora de agua. El jaguar, posiblemente, se relacionaba por el rugido o trueno que preside a la lluvia. Tlaloc, en Teotihuacan obedece a la primera necesidad; si no hay agua, no hay vida. Por otro lado, tenemos la representación de algunos ritos relacionados en la mayoría de las veces de la lluvia, la fertilidad, etc.… como primer ejemplo de representaciones artísticas baste citar el mural hallado en el patio oeste del Quetzalpapalotl, en donde tenemos a un jaguar que toca un caracol, tratando de atraer la lluvia, ya que el mural está presidido por el dios Tlaloc. Saville fue el primero en señalar que "las figuras de cara de jaguar y la cara de niño pertenecen a un mismo estilo artístico…. Que ese estilo no corresponde al de los aztecas, toltecas, zapotecas, totonacos y mayas [o sea: a las otras culturas mesoamericanas de los Periodos Clásico, Postclásico]… que los olmecas históricos que se dispersaron por el sur de Veracruz fueron famosos por su trabajo en jade y en turquesa… y que la posición geográfica de esas gentes coincidía aproximadamente con la distribución de las esculturas de la cara de jaguar y cara de niño". Al estilo olmeca cabe agregar que también están incluidas las pequeñas esculturas en piedras semipreciosas y a tallas monumentales, el tigre o jaguar como motivo básico, seres humanos con bocas de jaguares, relieves en rocas, cabezas colosales, altares monolíticos, cajas de piedra, etc. Además, el estilo artístico estaba conectado, lejana pero evidentemente, con el arte teotihuacano más antiguo, con el estilo llamado totonaco, con las formas más viejas del arte maya y con los objetos zapotecas, los cuales mientras más antiguos, tendían a ser más olmecas, de modo que bien podría ser considerada esta cultura como la madre de las mencionadas y la más importante, si no la única, del desarrollo de la civilización en Mesoamérica.

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